Doctor, mi perro no funciona

Ya he comentado en otras ocasiones que el Surlandés es un lenguaje rico, tanto que los surlandeses atamos los perros con longanizas. Y claro, luego pasa lo que pasa: el perro se las come, se da un atracón y queda fuera de funcionamiento. Cuando un perro no funciona bien, se nota, porque se le entristece la cola y el dueño lo tira y se compra otro.
Pero no todo va a ser comprar, más cuando te ofrecen un ringtone libre, sea lo que sea eso. Si pudiera escoger preferiría un cuba-libre, pero tampoco me voy a poner exigente.
Claro que antes de chascar donde dice el botoncito, he ido a consultar el diccionario no vaya a ser que en lugar de chascar, pulse y pierda mi premio. Las acepciones que me da son:
- Triturar, ronzar algún alimento quebradizo
- Cavar la tierra con azada o azadón sin profundizar.
- Hacer ruido al masticar.
- Engullir
Para asegurarme, las he probado todas y me ha quedado el monitor cubierto de una masa de lodo salivoso. Definitivamente, hecho unos zorros… ¡Eh, ahora que lo pienso!, puede que ese sea el premio, unos zorros para sustituir al perro roto.



Sin comentarios a “Doctor, mi perro no funciona”
Por favor espera
Deja una respuesta