Seres sagrados
05Nov07
Viendo una romería, a mi amigo indio Ishwar se le ocurrió preguntarme:
-¿Y este acto es para expresar devoción a los seres sagrados?
Yo no soy nada religioso, pero por no entrar en explicaciones sobre el folclore local, procuré ser breve y le contesté:
- Si, algo así.
Su siguiente comentario me desveló de un golpe el absurdo de las religiones.
- Hombre, supongo que como el fin es elevado se podría disculpar, pero la verdad es que a mí me parece un sacrilegio poner a dos seres sagrados tirando de un monigote de madera.



La verdad que el tema de las religiones es complejo y desde mi punto de vista aparte de ser una de las características más comunes en toda civilización humana, el tener o reconocer a uno o varios seres superiores o incluso venerar a animales vivos como el caso que expone Juan, deja clara una sintomatología que tiende a debilitar cada vez más la conciencia como individuo del ser humano…
Somos más débiles de lo que pensamos y creemos, si fuéramos tan fantásticos e insuperables, ¿por qué tenemos esos síntomas claros de debilidad?… Los dioses de las diferentes culturas están hechos a imagen y semejanza del humano, lo cual deja sin validez la teórica superioridad que les otorgamos y nos hace aún más débiles… No podemos estar esperando un salvador, cualquiera que sea, y creer que sin él nada tiene sentido… Pero la realidad es ésa, independientemente de la religión monoteísta que sigas o estudies…
Esta navidad me voy a la India, así que experimentaré esos cambios culturales y religiosos que deja intuir Juan con su pequeña descripción de lo que le aconteció con esta persona. En la India la verdad que el tema religioso toma uno de sus máximos exponentes y se diversifica hasta no se sabe qué punto… Espero entender algo en la India de un mundo que está en nuestro propio planeta y que parece, según se mire, de otro…
Entre intereses políticos y religiosos estamos liando de nuevo la perdiz y el final de todo fanatismo es la autodestrucción, lo cual también se nos da de lujo…
¡Jo, Fermín, qué profundo te has puesto! Yo sólo quería mostrar la paradoja de que mientras unos adoran a la figura de madera, otros veneran a las reses que van tirando de ella.
No sé qué diría Ishwar de la parábola que contó Oscar. Supongo que en este caso más que de un sacrilegio, hablaría directamente de un deicidio.
Jeje!!! La verdad que después de leer el comentario hoy de nuevo, me puse un taco profundo… Jeje!! Ahora, sigo pensando lo mismo…